martes, 31 de mayo de 2011

LAS CRACIAS


Cuestiones que detesto y que arbitrariamente, llamaré ALGOcracias.


Viejocracias: esas situaciones en las cuales la edad, le da a alguno de nuestros mayores la calidad discursiva como para "mandarnos a mudar" por el somero hecho de ser más grandes.
Usan sus historias con poco basamento en lo sustentable, como para mostrarnos que realmente, antes fue más complejo, más duro, más difícil y por lo cual, son ampliamente mejores que nosotros.
Esta, como ninguna de las otras cracias, NO es aplicable a las mayorías, sino a las muy mínimas minorías. Pero existir existen. Son personas que no han hecho gran mella en el pasado medianamente inmediato, y eso hace que el temor a que su débil surco sea rellenado aplican el caso testigo, propio, para demostrarnos a nosotros, los jóvenes, cuán inútiles somos. Si alguno aventurara cuál podría ser el objetivo de estas personas, habría que pensar en cosas tan etéreas como fiestas homenajes, monumentos en plazas públicas o el retiro y el andar cabizbajo de cuanto muchacho o muchacha se arrimen a algún tipo de militancia.

EJEMPLO: "Vos pibe, con esos cartelitos que hacés, a quién te comiste? Yo milito desde el setenta y pico, qué te creés. Eh? No, en los noventa tenía un negocio en Camboriú, por?".

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Hijocracias: son esos escenarios en los cuales tener un hijo, sirve para tomar de rehén al mismo ante cualquier problemática y ponerlo al frente, como escudo, para inhabilitar la inutilidad, falta de ganas o de responsabilidad del actor en éste caso llamado "padre o madre".

EJEMPLO: "Sentime, querido, es que no puedo ir a la reunión porque mi nene tiene que comer. Y no, nos gusta que todos los días, coma conmigo y con el padre, viste. Y con la abuela. Gato.".

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Estudiocracias: acontece esta irrealidad cuando el somero hecho de poseer un título (incluso de abogado o médico) le da el chapetismo justo a quien habla como para subirlo al caballito fatal del diálogo calíficado.

EJEMPLO: "Callate, gil! Qué venís a opinar sobre el stencil! Yo soy arquitecto! Y vos no terminaste el secundario!".

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Territocracias: Suele colgarse este escenario cuando un militante, cualquiera de ellos, remarca una elevación sobre la media, por "laburar en las villas".

EJEMPLO: "Todo bien, pero yo le veo la carita a la gente de la villa y ellos son re-K viste. Y cuando nos ven llegar, se les ilumina la carita sucia. Y negra, claro.".

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Infantocracias: la impunidad del jóven. Por no tener una edad madura, pueden decir, hacer o creer cualquier cosa. Una excusa que se presenta por lo general, a posteriori de un hecho desafortunado.

EJEMPLO: "Y bueh, no sabía que fumar eso, y acá, era ilegal".

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sábado, 28 de mayo de 2011

TIPS DE POLÍTICA




Algunos consejos.


1- No confíes en nadie.


2- Que nunca se den cuenta que no confías en ellos.

3- Que parezca siempre que confías en ellos.

4- Te van a cagar.

5- Te van a ayudar.

6- Te van a dar la mano.

7- Te van a soltar la mano.


8- Hablá siempre por los demás, nunca por vos.

9- Hacé que los demás por los que hablás, hablen por vos.

10- Caminá.

11- No descartes ninguna posibilidad, NUNCA.

12- Sé amigo de los amigos.


13- Sé amigo de tus amigos.

14- Compañeros son todos.

15- Amigos son algunos.

16- Mirá siempre dos o tres semanas después.

17- No hace falta mirar dos o tres semanas para atrás, si miraste dos o tres semanas después.

18- Escuchá con gran atención a los viejos.

19- Escuchá con más atención a los jovenes.

20- Aquel que no sabe absolutamente nada de política, es el que más te va a enseñar: así es la mayoría a la que tendrás que convencer.

21- Escuchá siempre con gran atención, mirá con agudeza y hablá lo necesario.

22- Hacé. Mal, bien, pero hacé.

23- La chicana y la dialéctica te pueden ayudar a ganar tiempo para hacer, pero nunca para seguir revoleando chicanas y dialéctica.

24- Vos sólo confías tanto en vos. El resto confía un poco en vos pero más en sí mismo.

25- Sé felíz porque desde la bronca, la tristeza y la cara de culo, no convences a nadie.


26- Dándole la mano a uno, se la sacás a otro, ergo, los vas a cagar, y les vas a dar una mano.

Salú.

viernes, 27 de mayo de 2011

NÉSTOR 1983



Tan humano, tan persona, tan uno de nosotros.
Tan linda ella, tan nervioso él, tan aparato.

Tan lindo discurso, tanta realidad.
Tantas bocas tapadas ahora.
Tanto, tanto.

Tan lindo escucharlo decir "negritos".
Puta madre.

Y acá está, como siempre, más vivo que nunca.
Y enseñándonos otra vez, cómo se hacen las cosas.

A disfrutar.

SEÑOR SEMÁFORO


Me detengo justo cuando el semáforo me lo indica.

Miro a ambos lados, no viene ningún auto pero como soy cívicamente correcto y políticamente activo, trato de hacer alguna cosa más o menos bien. Espero con ridícula cordura que pase algo que sabemos, la calle y yo, que no pasará, entonces no sucede.

No acontece acontecimiento alguno, no burla ningún auto maldito a lo preescrito y yo ahí, muy bien, Señor Semáforo, no lo haga un asunto cultural, no convierta a esta historia en una lucha de clases, porque ambos sabemos que estamos haciendo lo que tenemos que hacer.

Pero claro, cuando voy a dar mi primer paso, a romper la calle porque se pone amarillo, el boludo del semáforo se vuelve a poner rojo asquerosamente rápido, irrealmente ilógico y nos miramos para la mierda.

Nos odiamos. Y nos odiamos porque hizo trampa, pero hay códigos.

Pero no puedo luchar contra una máquina, contra un estúpido artilugio mecánico que está equivocado, que está tozudo, porque yo soy más que él, a él lo manejan y yo manejo a los que lo manejan y si no lo hago, pronto lo haré.


Y me guiña el rojo: esta vez le gano yo.


Cambia de nuevo a amarillo, pasado el tiempo pertinente, y llega a verde.

Cambia la expresión, se abre esa ceja que tiene de chapa y me dice que vaya, que cruce, que ahora sí.

Pero otra vez, como soy más, no lo hago nada: enciendo un cigarrillo, sonrío como un artista del cine o la televisión y silbo una canción de alguna película de Fellini, semáforo gato, a mí me vas a venir a querer embocar?


Y vuelve al amarillo, y se detiene y dura una eternidad y miro hacia ambos lados y no viene ningún auto.


Se pone rojo de nuevo, la luz titila y se queda fija.

Mirándome.

Seria. Firme.

La voy a cagar a trompadas.

La miro peor.

Escucho, a lo lejos, las risas de unos chiquilines que festejan un cumpleaños y explotan una piñata. No me distraigo, esto lo estoy haciendo, también, por ellos.

El semáforo no cambia la luz y yo cierro los puños hasta quedarme sin sangre en las uñas.

Es un duelo.

La calle. El silencio.

Una hoja de un árbol, otoñal y amarilla, cae despacio hasta el asfalto.

Escucho o creo escuchar el crujir de la hoja al partirse en sus bordes cuando impacta contra el concreto.


Cambia la luz. Se pone amarilla.

Levanto un pie y empiezo a cruzar.

El semáforo no cambia.

Miro a mi costado y no viene ningún auto a toda velocidad.

Y cruzo la calle.

miércoles, 25 de mayo de 2011

INVÁLIDA




No haré un exhaustivo análisis de lo que dijo o no dijo Beatriz Sarlo en 678, en primera instancia porque es tarde y en segunda porque no creo que me de el piné.

Solamente voy a extractar que ella, grande si las hay, dijo que "El 70% de las personas no hablan ni discuten sobre política".
Y la verdad es que tiene razón.

Porque la gente habla sobre fútbol.
Porque la gente habla sobre comida.
Porque la gente habla sobre divertirse.
Porque la gente habla sobre amor.
Y porque la gente habla sobre sexo.

El resto, es puro cuento.

Y si bien celebro la inclusión (finalmente) de una bestia peluda, dicho esto con el mayor de los cariños, como Beatriz Sarlo, hay que decirlo, jé, que el zocalero dejó ahí abajo durante más de 40 minutos que estaban hablando sobre la crisis de España cuando hacía rato que ya no hablaban.

Ah, y más acá, y para aquel que se haya perdido alguna parte de la vida misma, quería decirles

Que la gente de éste gobierno K metió el Fútbol Para Todos.
Que la gente de éste gobierno K sacó planes de "Comida" Para Todos.
Que la gente de éste gobierno K, así como da pan, da circo y dificil será olvidarse de lo enormemente divertido que fue el Bicentenario, ver fútbol gratis y en calzoncillos y otras tantas minucias que nada tienen que ver con la política.
Que la gente de éste gobierno K metió la Asignación Universal Por Hijo, lo cual hizo que todos esos actos de amor o no, tengan como resultado al menos, una mera seguridad de alimento, con lo cual eso que más se ama, como es un hijo, tenga felicidad.
Y que éste gobierno K metió la ley del Matrimonio Igualitario, algo que le sirve, se sabe, solamente a esos enfermitos del sexo invertido.

Será que la política, de 2003 en adelante, es el todo y eso hace que cueste tanto ver que la política no era una cosa de la tele en lo de Grondona cuando Grondona estaba en la tele y no el oscuros canales de cable.

Listo.
Salú y justicia para todos, me fui a ver la BBC que quiero ver el profundo análisis que hagan sobre la Franja de Gaza o no sé qué carajo sobre luchas intestinas de nula incidencia en mi día a día.

2003




De 2003 no me acuerdo mucho.

Creo que andaba por ahí perdiendo el tiempo entre la pavada y la pelotudez, creo que estábamos un poco atontados todos, desconfiados y sabíamos que nos iban a cagar otra vez. Creo que no teníamos mucha conciencia ni esperanza y creo que sabíamos que pronto el que sea, iba a renunciar. Creo que pensábamos que un tipo tan torpe como ese tal Néstor Kirchner iba a durar poco y creo que tampoco teníamos mucho terror por la idea de separar al país en departamentos separados, “a lo Rusia” y tampoco temíamos demasiado por la venta presunta del edificio del Congreso de la Nación.

martes, 24 de mayo de 2011

BORRACHO COMO TU PADRE



Ahí va, camina de costado cuando no está tirado en el suelo, bebe agua cuando tiene miedo y cuando su saliva es un espanto de moco y sangre, cuando todos sus amigos no existen y son sombras que lo desafìan a boxear y a ser noqueado.

Se despierta varias veces en la noche con extrañas citas en la cabeza, frases de escritores muertos y frases de un escritor que nunca existiò, porque èl mismo, nunca le entrò a una hoja pero si al papel.

Ahí está, resopla y bufa, se rasca la cabeza en el costado y se alisa el pelo sucio, tose un cáncer con proabilidad de tormenta y camina hacia el baño con el slip amarillo humedad metido en la canaleta, un espantajo visual francamente adorable, que se encierra adentro del cuartito, mira al inodoro y ni vomita, porque tiene que orinar y cuando hace eso, se siente un poco mejor, respira màs profundamente y recuerda que olvidó el saco en la puerta del bar de donde anoche, no sabe porqué, lo echaron a las trompadas limpias.

Por ahí suda, por ahì mira por la ventana con rejas, se sabe libre y no sabe mucho más, se encuentra consigo mismo y se siente incómodo y se empuja, se corre del asiento, se molesta, se mira mal y se desconfía y cuida su billetera que no tiene, llena de billetes que no hay, con los documentos que lo declaran inexistente y con los dos pies bien firmes, apoyados en el cielo.

Acá sale, después de ponerse una campera pasada de moda, con bichitos adentro del relleno que le dan “alérgia”, “alérgia”, dice él porque no sabe que esos gorgojos, esas chinches raras le muerden la piel roñosa y comen de él y se reproducen allí y son felices, son familias y están unidos en la misión de la subsistencia, como él, como muchos, como nadie, como todos. La campera casi que-no lo abriga pero él, y sólo él, supone que le queda más piola. Equivocadamente.

Y muy equivocadamente llega al bar otra vez, tipo cuatro, o cinco de la tarde, pide una cerveza para que se la anoten, el barman sabe que serán decenas de ellas, el barman sabe que en momentos de lucidez el padre del borracho pasa y paga y todos recuerdan que son uno igual al otro. “Borracho como tu padre”, le decía la madre mientras bebía un té que escondía tres cuartos de whisky, y o le importaba la vida de nadie, porque no le importaba la vida, ni la muerte, ni absolutamente nada.

Y nada él, nada en un riachuelo inhabitable para los peces, en una bravata que le propone cada día el misterio de no saber qué hacer, de no saber qué ser pero de obligadamente, tener que ser, tener que respirar, sin culpas, con cargos, cargando en sus hombros todo eso que tenía que salir mal y que por eso, salió tremendamente mal, por encima de las expectativas, llenando cada casillero del fracaso, siendo un consecuente con el almanaque, ma que alma ni alma, acá no queda nada más que ese todo vacío y la botella, fiel, amarga, puta, bisexual, siempre llena y con más sortijas que dedos, invitando una vuelta más, una vuelta más y una revuelta menos.

domingo, 22 de mayo de 2011

OPINO LO QUE QUIERO PORQUE ES MI BLOG IX.


1- Filmus fue el elegido, así que ahora, a militarlo.

2- No vi gente de la CGT en el acto del ND en el que Amado, Tomada y Cristina dieron brillantes y compañeros discursos y a Daniel, bueno, le tocó tarde el micrófono. Ya lo vamos a escuchar seguido, como lo venimos escuchando desde hace meses.

3- Esto es peronismo.

4- Al primero que diga "mariscal de la derrota", le devuelvo un "cagón", un "tibio"y un "sos funcional a la derecha, gato". Creer que no se le puede ganar a Macri con cualquiera de los tres candidatos, es desconfiar del proyecto nacional y popular.

5- Cristina bailó arriba del escenario del ND como no se la veía bailar a los saltitos y con una sonrisa enorme desde el bicentenario cuando se puso el gorro ese que todos vimos saludar de costadito para allá, de costadito para acá. Ella está bien.

6- Ya no se debe discutir ni puertas adentro si te gusta o no te gusta Daniel Filmus: ese tiempo caducó y ahora hay que trabajar los que no lo hicieron y más los que ya lo hicimos.

7- La Presidenta nos dijo que a la Capital Federal hay que militarla porque es la Capital de todos nosotros, y no sólo de los porteños. Yo soy de Santos Lugares y me chupa un huevo ser de acá, porque militaría hasta las candidaturas de Rosario si fuera necesario. El proyecto es federal y el que no lo entienda así, que se baje AHORA y que no venga a gritar los goles conformes los metemos.

8- Agradezco al gordo enorme que me hizo pasar a vivir un momento histórico.

9- Celebro con mis compañeros de NDM una parada que hemos hecho desde la convicción y el amor y lo que creíamos mejor.

10- Macri sigue siendo el candidato más golpeable de todos, pero, como dijo Amado en su discurso, mucho respeto por el pueblo, porque el pueblo lo votó. Entonces agrego yo que a ese pueblo tenemos que convencer y dudo que sea lo más inteligente golpear a Macri, sino mostrar hechos concretos de gestión sin decir nombres, y diciendo hechos de gestión de los nombres que tenemos nosotros, y de lo que vamos a hacer. Si no confiamos en que podemos, no lo vamos a lograr nunca, y creo, sabemos, que se ha hecho a nivel nacional cosas que no se habían prometido, mucho más allá de lo propuesto en las plataformas.

11- Martín Palermo tiene que jugar un año más: a Calderón se lo despidió mil veces y después volvía y seguía metiendo goles. Profundicemos ahí también nosotros, hinchas de Boca, hinchas de Perón y de Evita.

12- Tomada es el mejor bastión que se le podría haber puesto al lado a un tipo como Filmus. Y es un tipo que está, en efecto, hipotecando logros y podría, tranquilamente, no haber aceptado eso, más allá de que lo dijo la Jefa.

13- Sí, la Jefa eligió a dedo, Y?

14- Creo que Amado Boudou no debe ser el vicepresidente, tanto como tampoco debería serlo Alicia Kirchner o Abal Medina o alguno de estos nombres que están dando vueltas. Cualquiera de ellos en una fórmula no sumaría, creo, siempre creo, más votos, sino que haría que los votemos con más alegría nosotros, este voto cautivo que elegiría a cualquiera que se siente al lado de ella, a sabiendas de que ella, no eligiría a ningún pelotudo o pelotuda para tener ahí. Amado Boudou es un brillante ministro de economía y hombre de confianza, tanto como Alicia o Abal Medina son buenísimos en mayor o menor nivel en sus funciones.
Correrlos considero, siempre considero, que no sería inteligente. Del mismo modo, bajo ningún concepto agregaría a la fórmula a una persona que no sea del riñón, más allá de Cobos, mucho más allá de su horrenda persona. Tampoco tengo en este momento ningún nombre para arriesgar, pero creo que puede salir de un montón de áreas, personas que no estén en el imaginario como auténticos soldados. Ejemplos sobran, y miraría, de elegir, en los ministerios de educación. ;)

15- VIVA PERÓN CARAJO.

16- Lucas, te voy a empezar a hacer caso.

martes, 17 de mayo de 2011

ESE GESTO.


Ese gesto, que nos deja esperándolo siempre.
Ese gesto, que nos dice que vayamos a garchar más.
Ese gesto, que nos tira cancherísimo y nos da tranquilidad.

Ese gesto, esa despedida de hasta pronto y sabemos que no.
Ese gesto, un pulgar arriba que podría haber sido una V.
Ese gesto, que nos guiña un ojo y nos regala confianza.

Ese gesto, que nos dice que lo estamos haciendo bien.
Ese gesto, y ningún otro.

Ese gesto, que nos inunda de un suelo firme y un techo sin techo.
Ese gesto, que nos dice hasta dónde tendremos que ir.
Ese gesto, que es un "dale, nene" y un "vos tranqui".

Ese gesto, ese porte, esa ropa, ese garbo raro.
Ese gesto, ese pelo, esas pausas, esas frases, esas risas.
Ese gesto, esa gestión, esa gesticulación y esa gesta histórica que fue tu vida.

Ese gesto, esa velocidad, capturada para siempre, y esa seguridad.
Ese gesto, y ningún otro.

Ese gesto, esa plena ceguera de saber que no chocaba si no quería.
Ese gesto, esa miradita pícara que nos guía.
Ese gesto, esa enseñanza y esa paternidad sobre mucho de lo nuevo.

Ese gesto, ese dolor buenísimo que nos hizo duros.
Ese gesto, ese silencio que se multiplica en tantas voces que defienden.
Ese gesto, ese texto, ese nexo entre lo que quería y lo que queremos.

Ese gesto, esa gloriosa manera de partir.
Ese gesto, y ningún otro.

Ese gesto, y ningún otro.

Ese tipo.

Esa vida.

Esta vida.

Y todo lo que tenemos que hacer.

PALERMO Y LA METÁFORA BENDITA DEL KIRCHNERISMO

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Martín Palermo lleva sobre sus hombros (sobre sus piernas, sobre sus rodillas rotas, sobre su vida paria), el mote enorme, gigante, de “Titán”.

Palermo es de Boca, aunque todos digan que es de Estudiantes.

Y cuando digo que “es de”, hablo de un sentido de pertenencia: cualquier hincha de Boca, cualquiera de nosotros, peronistas, populacheros, sabe que Palermo es nuestro, y que Martín nos corresponde.

Como San Martín, como un santo mártir, como un sanseacabó de todo lujo y como un lujo tener a un Santo.

Porque él, es un rejunte de dolor, de patadurismo, de torpeza, de habilidad y al final, de grito de gol, de beso en el brazo tatuado por la desventura de haber perdido lo que se soñó, y de llanto respirado, ya no ahogado, en tantas pupilas, tantas gargantas y tantos pechos incendiados por esos milagros de cada día.

Torpe, sí.

Desafortunado, sí.

Efectivo, también.

Mártir, heróico, denostado, expulsado, soñado, castigado y apoyado por el pueblo.

Un tipo que a cada paso que da, y por el hecho de poner el corazón sobre la técnica y la materia sobre la mente y la mente sobre toda la tristura, es que termina, siempre, con una sonrisa antes de dormir, en su cara, en nuestras caras.

Una bonita metáfora del kircherismo en su máxima expresión: un mínimo de análisis, comprenderá que aunque algo arbitrarias, el heroísmo, la caída y el posterior ascenso con apoyo popular, hermanan a la política con el fútbol, unen a la historia y nos permiten comparar ambas realidades, como, efectivamente, iguales.

Y se convierte así, con el ojo que nos gusta, el que canta nuestra canción a coro con los otros, en un reflejo hermoso del triunfo de los perdedores: a ese que le decían que las cosas le iban a salir mal, a ese al cual lo burlaban, lo sometían y lo escondían de la vista de lo bueno, en sentido figurado, termina siendo la referencia, la estampita, la victoria y el frente que tenemos al frente y que nos cuida la espalda.

Martín Palermo es la metáfora bendita.

Y el barrio de Palermo debería serlo.




Por eso es que luego de tanta pavada, te invito a una fiesta que estamos haciendo, un montón de gente, en un día laboral.

Y que como queremos que esté a todo culo, te pedimos que vengas, que traigas amigos y minitas y que llevemos a la realidad la práctica masturbatoria de palmearnos la espalda.

Estamos, todos nosotros, vos, yo y los demás, peleando diariamente, de un tiempo a esta parte.

Es hora de, por un rato, relajar, festejar y sonreír.

El viernes sigue la batalla.

Y qué mejor que ir a la guerra, con una resaca tremenda.


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Y che!

Hacete una foto graciosa como esta, entrando acá:


http://cor.to/SUPERJUEVES


Entrás ahí, ves la foto?

Elegí de todas las fotos que tenés tuyas, una que se vea tu cara.

Vas a la flechita al lado del loguito de Facebook

en el tipo que tiene el pulgar arriba,

como un copado,

la flechita esa que dice UPLOAD y subis tu foto.

Recortás la carita y la acomodás hasta que parezca que sos una persona linda.


Listo: ahora vos también organizás, guardá la foto, subila

y le podés decir a tu vieja que sos un K del riñón posta.

Porque es un superjueves.

Porque inauguramos Palermo Kirchner.


Porque si nos organizamos, cogemos todos.

Y si organizamos todos, cogemos entre todos!

Dale!


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Atenti!

Si tenés twitter, los #hashtag son:


#SUPERJUEVES

#PALERMOKIRCHNER

domingo, 15 de mayo de 2011

EL PUNTERO LÁSER



Me molesta mucho cuando desde una ficción, se pretende demostrar que se conoce algo y sólo se conoce esa realidad desde la virtualidad.
Me molesta mucho, cuando quieren hacernos creer que como hoy estamos en "tiempos políticos", es que, casi por obligación, la serie esta va a tratar de mostrar cositas sin bajar línea.

Me molesta cómo desde lo sublineal el malo es malo y el bueno es bueno y todos son un poco tranzas y nos quieren hacer creer que ellos están demostrando que un puntero te regala algo y chao.

Me molesta también que los conflictos se presenten tan rápido, que ya en un primer capítulo descubramos a todos los perfiles de los personajes y a la serie misma.

El protagonista que tranza un cachito pero que después seguro que entre la idiota de la mujer y la odiosa de la madre lo hacen hacer las cosas bien. Muy posiblemente esto termine con que el tipo se retira de la política porque esa tierra, es una porquería. Mejor la de ser dueño de un multimedio.

El ladero jóven seguro que se muere por falopero y violento, cerca del final. Hizo de San Martín, estuvo en 678 y entonces es malo. Y lo vamos a boletear.

El ladero gordo seguro que lo garca, lo estafa, le mete un chanchuyo al bueno del protagonista y entonces empieza a jugar para los malos, pero directamente y sin atenuantes. En este universo todos son malos, porque la política, esa que Néstor nos devolvió, se sabe, es MALA.

Entonces acá, veremos una oda a la antipolítica.


Espero poder ver el segundo capítulo porque el primero, JURO que no lo ví ni leí absolutamente nada más que quién actúa y los nombres de los personajes.
Ah, y la foto ésta, en la que Chavez quedó re maricotas.

sábado, 14 de mayo de 2011

HERMANO TE ESTOY HABLANDO.


Bar pipicucú de La Plata.
Me quedan 20p.
Pido un cortado, más no hay.

Aparece nenita negra hermosa, pide una chirola.
No tengo, nena, no tengo.

Yo con una netbook prestada, fea, desde donde escribo esto.
La nena hace un paso, vuelve y me dice "yo tengo una netbook más grande que esa".

CFK2011 y NCK para siempre.

Cosas como estas pasan en La Plata.
Por eso, HOY, venite.
Y si no tenés como ir, mandate a Tucumán 2122 que a las 21 te llevamos a La Plata y después te traemos de vuelta, culo.


Y acá el evento de faibu.

jueves, 12 de mayo de 2011

Oh!



Prólogo de “Mujeres Feas y Charlatanes de Bar” mi libro, por Lucas Carrasco:

"Había marcos y ventanas y un gato y el cielo era tarde, de tarde. Las tardes dejaron de ser las entrerrianas, las lejanas, eran porteñas y me costaba saber de qué barrio iba la cosa. Hice, con un dolor de cabeza tremendo, una exploración, primero mirando el techo, después la ventana, y era un ático, me paré, caminé tambaleando, no es fácil despertarse sin saber la hora ni dónde estoy ni qué hago ahí. Para qué preguntar cómo llegué. Puede parecer tonto, pero un gran período de mi vida comenzaba en esas horas próximas. Yo no lo sabía. De haberlo sabido. El entrerriano, expatriado en dolores femeninos, la siesta litoraleña, el mate despacito. Todo eso.

Había una escalera en caracol. Había paredes viejas y grises.

Había algo que me hacía mierda la cabeza. Un golpe, la maza, un martillo, sobre las sienes. Qué cosa, las formas del contar. Le doy muchas vueltas al asunto. Bajé esa escalera, estaba Hank. Pregunté, pero cuando me contestó lo callé. No, no quiero saber cómo llegué acá.

Escribí una boludez en la computadora del living. Me enjuagué la boca. Salimos a la calle. Con Hank. El día se acababa, estaba nublado, pero lo que quedaba de día iba a ser tan importante. Crucial. Prendió, Hank, un pucho. Con su cara de chómpiras resignado. Paramos un taxi.

De ahí fuimos dando vueltas a un lugar donde no era, dimos cuatro vueltas caminando, lo encontramos, estaba cerrado, dimos otra vuelta, caminamos, la lengua afuera. Las amigas se habían ido ya. Las chicas que soñábamos cojernos huían con nuestros mejores enemigos. El destino cerraba un telón. Y ponía un cartel. Bienvenidos, fracasados. Hola. ¿Nuevos por acá?

De esos días de recorrer la mitad de Buenos Aires, mitad en taxi gastando la plata que no teníamos, mitad gastando las suelas de la tristeza. Moviendo las caderas. Bailando la danza torpe de la decepción. La cabeza torpe.

Fue ese día y la historia, cuando Hank sea groso, puede que me roce -fronterizamente- y cuente esas noches agitadas y magistralmente, como si dios fuera un cirujano de alta precisión, precisamente fracasadas. Ojo. Nobleza obliga, noblemente fracasadas. Ahí me hice amigo de Hank. Ahí me hice hermano. La tibieza del aguante, las rabietas del devenir, las calles con adoquines, los guardias de seguridad privadas, todos esos que nos escupían con la mirada, los patovicas de los boliches, los psicobolches, las minas bienvenidas y las bienvestidas, los días locos, las noches derrotadas, las reflexiones turbias, la cosa opaca, lo que siempre fuimos: pibes de barrio demasiado sensibles para aguantarnos esta cosa de galera y compadrito.

Yo siempre me consolé con que todas estas humillaciones, operaciones de prensa, toda esta gilada que nos hacían comer kilómetros de humillación era parte de la escenificación de un futuro donde se diría otra cosa. Me voy haciendo viejo. Se debilita esta certeza con la que sostuve estos sueños. Pero todavía confío, ciega y tristemente, en tipos como Hank. Tiene la valentía de escribir este libro, de contar este clima de época, esa cosa, que anda dando vueltas, una temperatura de las calles y los lugares -ese sótano de la historia- donde en estos días fuimos felices, la celebración cursi y voluptuosa del amor, la poesía terriblemente hermosa, esas barricadas que tiene tus ojos, ese fuego de los días.

De todos modos, Hank sabe -viene a continuación- la vida es solamente esto.

Tiene la inmensa capacidad de mandarte a la mierda con cada cosa que escribe. Porque tiene, el misterioso subtexto como un disco con letras satánicas pasado al revés, tiene esa capacidad de preguntarte "dónde estuviste mientras nosotros nos moríamos de miedo" donde nosotros, torpes faroles de una esquina turbia, donde nosotros, querida, donde nosotros amamos desesperada y tiernamente. Desesperada y tiernamente."


Al final sí, no era tan así la cosa, che.

Al final sí, predije con astucia de cirujano chino, o talibán, que las cosas que uno creía maravillosas, iluminadas, tan bonitas pero muy celosas, eran todas ciertas, tan puramente, tan arteramente, tan mordiendo los garrones de lo que corre lento, lo que corre despacio o lo que camina para atrás.

Al final, sólo al final del principio, ahí donde el silencio es una enorme expectativa, es que todo lo que debía ser lógico, porque el juego era mío con mis reglas, es que dijo trac trac trac y el hueso al final, tenía una osteoporosis bárbara, dolía, era endeble, frágil y una marica enorme que no servia ni para sostener a un maniquí de esos de feria, viste.

Entonces, bueno, que las cosas son por acá, o las cosas son por allá, y como ah ah ah él es, el Gran Señor, hoy veo tantos nombres de mujeres preciosas, de tantas novias fieles, de tantas amantes infieles tatuadas en la frente de cuanta persona me escruta por la calle y me miran y me observan por bueno, por malo, por feo, por lindo y por todas esas cosas que en la penumbra triste de la noche que llega cuando te la esperás, te dice que bailes el último valsito campero y te pierdas en los yuyos de un campo que no es tuyo, ni, por favor, mucho menos mío, porque hoy, el ruido, puede molestar.

Ahí están las vaquitas, pastando por los demás, tu sabes.

Y ahí estaríamos, por supuesto, al final, como mirándonos con la confianza de dos perros perdidos, de dos perros encontrados, de dos perros rabiosos, de dos perros enfermos que no saben para dónde corrían porque de un lado, la perrera y del otro, un enano cruel en cada esquina que odia a los chicos y a los animales y entonces a nosotros, pibes y jauría, nos atacaba cada vez que encaramos, pero encarabamos igual.
Te acordás? Sé que si.

Un equipo, dirás, pero viste, en los equipos el capitán la tiene más larga y será que el vino no es tan bueno o el vodka demasiado maravilloso, pero la verdad verdadera, es que nunca me gustaron demasiado las luces tan chillonas, el sudar una muerte de hospicio triste o un silencio tan hablado, tan escrito, tan mensajeado que decimos bueno, la evolución llegó para los monos cuando Darwin la inventó y mientras tanto… y mientras tanto.

Viene el tiempo de la cosecha rara, viene el tiempo de la contraevolución de todo lo que creíamos tan grande, tan feliz, tan risueño y al final, nada más vacuo, raro, tergiversado, abolido por todas las razones que me indican calzoncillo y no tanga, que digo, bueno, no, no soy un moderno.

Y no ser un moderno significa no, no usar esas zapas, sino no estar tan al tanto de todo eso por lo que peleamos.

Qué tanto, soy una bestia burda del conurbano, un cordón de una zapatilla tan roñosa como vos y al fin, verlo a Lucas ahí, medio dormido, mi amigo Lucas, que me presta su computadora mientras debate con Cohen, Leonard, si es o no su hombre, porque eso canta este tipo con su sombrero y sus arrugas, me hace sentir, digamos, un cachito, mejor.
Mientras este loco duerme en un sofá, porque me hacia la gamba mientras escribía, chabón, cualquiera, no hacía falta, pero estamos cortados por diferentes cuchillos pero los dos sabemos lo que fue ese corte, un día, una tarde, en una vereda, en un baile, o en una esquina en la que esperabamos a la nada porque nadie, nunca, nos va a venir a buscar.

Digamos, digo, pensemos, pienso y la verdad es que sta mordida de esófago se siente tan rara, (preciosa, sensible, humana, gracias, morite) se siente tan mal que se siente tan bien, tan auténtica que este ego hoy, desde hoy, va a salir a morder mejillas como un dinosaurio carnívoro, como si eso fuera posible.
Y como si eso no fuera lo que hace la mandíbula casi todos los días.

Como si el ruido pudiera molestar, se llamaba el libro, te acordás?

Era un libro que versaba pavadas camperas, cosas del pasado.

Pero cómo no traerlo a colación, o mejor dicho, porqué no hacerlo, siendo hoy, un día en que el pasado me trae a cococho después de pasearme por todas las sensaciones del mundo: que te reís, que te pateas, que te callás, que la chupas, que te careteas ante esos fulanos de nadie que trabajas, que hacés la pata, que te tomas uno caro, uno más o menos, uno normal y que todo el pecho, sigue siendo tan tuyo como el primer día.

No sé, la verdad, si esto se trata de que los pájaros se volvieron hombres conforme pasó el tiempo o que un hombre (y en éste JODIDO CASO FUI YO) no supo soltar a tiempo a su vaso, pegarle al que le tocaba el hombro para pedirle un autógrafo o si esa cosa que llamamos vida (coches, chicles, pelusa y perritos pichichos), se conspiró, de una puta vez, para que definitivamente, asuma mi rol amable de perdedor popular.

No sé.

Hoy, mientras tanto, creo que voy a pedir un vodka más al pasillo que me llama desde donde estoy, y hacia donde no estoy.

Y en el camino, en el camino, decía ese siome ilegible de Kerouac.

Y en el camino, te voy a ver a vos desde el tren mientras me despido para siempre.

Te voy a ver como la vi a ella.
Te voy a ver como la vi también a esa otra con la que armamos el tren.
Te voy a ver como la veo a esa que se la toco lindo.
Te voy a ver como veo a la chica más hermosa del mundo, sin nada imperfecto.
Te voy a ver como se ven a los árboles que engordan trampas de lugares que deberían, por razón social, beneficio propio, desde arriba de la claustrofóbica asombrosa vidriada, o totalidad de las cosas, cuando las cosas son todo, deberían traernos sombras y al final, las sombras son demasiadas.

Ahora vamos a dormir.
De mentira, claro.

Mañana, descubriremos que por suerte, las pesadillas, el tiempo, la vida y todo el cariño abobado ese de “pongo el pecho por vos”, tiene el precio literal de una figurita.

Aunque esa figurita, sea la más difícil del mundo y la que llene el álbum del mundial.
Sin importar si el mundial se juega, el mundial de qué o si tenemos álbum, figuritas o pegamos piruetas evasivas para encontrar lo que esquivamos.

Salú y tanto tiempo, querido, querido, querido, querido, querido, añorado e inevitable escozor.

miércoles, 11 de mayo de 2011

EL HÈROE COLECTIVO





Te gusta usar al Eternauta como si fuera tuyo?
Te gusta abusar del Nestornauta? Te llenas la boca hablando del Héroe Colectivo? Bueno, acá tenés la oportunidad de agradecerle al tipo que no ve un
sope porque vos la uses.



URGENTE COMPAÑEROS: SOLANO LOPEZ
Solano se encuentra internado en el Hospital Italiano desde hace ya tres semanas en situación delicada y con pronóstico reservado. Se necesitan dadores de sangre de cualquier grupo.

Quien pueda concurrir a donar sangre debe dirigirse al Hospital Italiano/Hemoterapia.

Perón 4190, de 9 a 15 hs. en ayunas de alimentos sólidos.



Agradecemos la difusión de este pedido.

martes, 10 de mayo de 2011

LARGO.



Sabés una cosa?
Estoy sintiéndome francamente extraño.
De un tiempo a esta parte todo lo que sabía ser y hacer se convirtió en cosa nueva, cosa que mucho no comprendo pero te voy a hacer creer que sí y vos me vas a creer porque soy bastante bueno mintiendo.

Entonces es que salgo a patear una vereda que me es ajena, con una ropa que me es ajena, con un traje que es de un cadáver y con la sabiduría de algunos perros chinos que mueren jóvenes.
No, no es que yo vaya a morir joven (la idea es llegar a los 65, ni uno más), sino que estoy extrañado, extrañando, perdiendo mucho y ganando mucho.
El fifty-fifty, eh.
No sé bien, tampoco, porqué carajo me lanzo a escribir esto en mi blog que siempre dice otro tipo de cosas y nunca una putada tan bruta como esta.
O sí, lo sé, y quizás es que tenga los brazos cansados de sostener al tiempo, o los dientes mellados de morder al grito, o los dedos aburridos de tipear sensiblerías con aires de no sé bien qué poronga, o el corazón tibio y ni frío ni caliente, o por ahí es que creo que todo este tiempo, sí, lo usé de un modo muy raro y pienso que si esto era la vida, la vida estaba realmente, muy pero que muy lejos que lo común, lo obvio y lo llano.

Por ahí, si pudiera volver a vivir, yo no, no haría lo mismo, por ahí.
Por ahí terminaría el secundario, por ahí sería más aplicado, por ahí sería ya hoy, veterinario, sería algo más delgado pero más fuerte porque hubiera ido al gimnasio, sería más pulcro y ordenado, usaría barba candado y gel todas las mañanas.

Quizás, si la vida o la gente o yo con mi tozuda actitud de levantar las piedras con caras de personas y piernas de caballo a punto de ser sacrificado no hubiera estado tan obstinado por salvarme salvando o creyendo salvar y no siendo más que un monigote de plastilina, quizás, estaría ahora durmiendo, y no escribiendo, estaría ahora viviendo un sueño profundo en el que aterrado, transpire por creer que soy un perfecto ganso tipeando un texto sutilmente amargado y con menos muelas que una persona de mi edad.

Che, que tampoco quiero mariconearla, pero a veces, y este a veces es, oficialmente, un casi nunca, es que tengo ganas de hacer catársis y no me da la mecha para hacer piruetas de palabrerío de tipo que leyó cinco libros y que se cree que entonces, leyó un montón.

No.
Hoy la verdad, no puedo tirarte una patada voladora ninja asesina al pecho con algún grito desde el politicómetro de la vida y el buen pasar Nacional y Popular, porque a veces, todo el corazón que se pone se pierde y lo que se pierde es ese corazón desbocado e inútil, el corazón de las brujas de los cuentos, el maullido del gato en la terraza que mira a la luna con gesto adusto y en realidad, está maullando porque tiene un cachito de lija.

Entonces vengo acá, en una casa que no es la mía, en un barrio que no es el mío, y me empiezo a sentir un poco incómodo y esa incomodidad no es por estar donde estoy, ni en la casa donde estoy siendo muy bien recibido ni en la compu con este teclado que, hey, ya le agarré la mano y estoy tipeando casi con esa magia del vómito del pecho, sino que la incomodidad, posiblemente, se arrastre de algún tiempito a esta parte y lo poco confortable, no sea otra cosa que ser lo que uno construyó, amó y soñó, de un tiempo a esta parte.

Si, sabés, tendría un cachito de ganas de ser un poco más normal, tendría un poco de ganas de ser más tarado, o más aburrido, o más simple y más llano y no sentir esa enorme alegría a las 3 de la mañana, después de caminar como si me persiguiera el diablo durante miles de cuadras, y sentir, te venía diciendo, la tranquilidad, la paz, que sentís cuando ves, joder, a la Casa Rosada.
Así como te la vivo, te la estoy contando, cuchá.

Porque de alguna manera vivís ahí en uno de los tantos silencios que preceden al grito mudo, que ahí adentro estas poniendo las fichas y en este caso, son un insert coin como de los videitos y todos los días, todos los subnormales días de tu vida sabés que estás poniendo una ficha para seguir jugando, y tenés miedo, incertidumbre, nudos en el estómago y la calesita que te da una vuelta más y todos los caballos de la misma son blancos, suben y bajan, el sortijero te sonríe porque te sabe chiquilín y la música de fondo, es atormentantemente igual a la que escuchabas cuando eras un chico, tenías la pelusa del bigote manchada de leche con cacao Godet y en la tele los dibujitos se daban a dos horarios diferentes por día y no mucho más.

A vos te hablo, Juan.
Sabés?

Tendrías que ser un poco más astuto, pisar con un pie antes de pisar con el otro porque usual y últimamente, cuando levantás los dos a la vez y te comprás la de que vas a volar, te das de boca al suelo.

Que no hay un mango, que no hay un nada, que hay demasiada nada para tan poco mango y que daría varios mangos para que esa nada vuelva a ser el todo en el que tan bien engordé.

Las cosas como son, Juan.
Las cosas como son.

CHOCOLATE POR LA NOTICIA



F: "Porqué cree que el pueblo perdió la memoria?"
M: "Porque no hay un gobierno."





F: "Porqué el pueblo no se mueve para demostrar su desacuerdo?"
M: "Porque el pueblo tiene miedo, porque el Gobierno mete miedo. La gente sale y son reprimidos severamente. A cada rato hay cacerolazos."

F: "Me está pasando en Felfort que sindicatos COMUNISTAS que ni son empleados, hacen problemas reclamando cosas. Porqué considera que hacen este trabajo para desestabilizar?"
M: "Eso es producto de las ideologías. El muro de Berlín se cayó en 1989."

M: "Yo por la política perdí todo, los viñedos, las casas..."
F: "Y hasta un hijo."
M: "Sí pero también las cosas."




F: "Porqué acá no tratamos a los menores que delinquen como a mayores?"
M: "Fíjese, en Inglaterra, condenan a chicos de 8, 9 años a cárceles, pero se los trata de reeducar."



F: "Qué opina del amor?"
M :"El amor... con el sexo femenino, con el sexo opuesto."


M: "Yo por la política perdí todo, los viñedos, las casas..."
F: "Y hasta un hijo."
M: "Sí pero también las cosas."


Final de la entrevista, la productora intercede, pregunta si puede preguntar algo. Fort contesta "Sí".
Productora: "Usted fue una persona perseguida..."
Fort (Interrumpe): "NONONONONONO, las preguntas las hago yo y yo hago las preguntas que YO quiero..."
Cambia el plano de la cámara, enfoca la mano de Menem, leen algo, murmullo, plano muerto de la mano.
Forto: "Creo que lo que yo pregunté es lo correcto y lo suficiente."










NO NO, ESPERÁ, NO ES JODA ESTO.
ES DE VERDAD.

A MUCHA PERO MUCHA MUCHÍSIMA GENTE LE FALTA MEMORIA, SE OLVIDA DE ESTE TIPO DE BESTIAS Y A VECES ESPECULAN CON, YA NO DUHALDE QUE ES UN COCOLICHE, SINO CON MACRI.
Y SI HILAS GRUESO, GRUESÍSIMO, ESE PENSAMIENTO DE CENTRO DERECHA, ESA GORILEADA GROSERA CONSERVADORA, ESE PENSAMIENTO DE MANO DURA, OBTUSO, LARVARIO, VAGO, DE DECIR QUE "TODO ESTÁ MAL", ES EL MISMO QUE EL DEL PRO.

EL DISCURSO ES EL MISMO.
LAS GANAS SON LAS MISMAS.

Y LAS VAQUITAS SON AJENAS.

domingo, 8 de mayo de 2011

UN ENORME CUADRADO






Un cuadrado, algo sucio, algo anormal, algo alargado, una pieza de varias piezas sin piezas, sin partes, sin divisiones, con uniones, con dolores, con olores, con masitas, con misterio y como revelación del año y clap clap clap.


Un cuadrado de concreto, alambre y clavo, un misterioso pedazo de cemento seco, astuto, relevante, inspirador, la casa de todas las cazas, el coto peronista de maravillada música, tu casa, tu casi-se vuelve un caso y por caso cómo andamos, andamios a cuesta que cuestan más que lo que acuesta y acá estamos, mate a mate, tomando cabezas por hervideros y una cacerola que prepara el guiso de tu vieja, por tu vieja, con tu vieja y todas esas viejas rencillas del pasado que acá, hoy, se cierran para invitar a nuevas peleas de jugadores de truco, mentirosos y arteros, clásicos artistas del vodeville porteño, argentino, popular y nacionalista, de pie, pasa la bandera y esa bandera, es la de Boca.


Una obviedad, una pataleta al hígado, una cosquilla de uñas negras en uno de los tantos corazones que apenas funcionan y la chispa esa amaga, nos asombramos, nos acercamos, la observamos y encontramos que era una ilusión (muy pero que muy bien hecha), tecnológica, ilógica en su concepción y verdadera desde su intención, porque alumbra, porque ilusiona y porque en definitiva lo que vale es la canción y no el ruidoso bienestar.


Una nota al pie en el manual de la connivencia conviviente, revolcada varias veces en el chiquero de los chanchos negros, aquellos que saben llorar, saben gritar, saben doler, saben maullar, saben robar, saben hacer trampa y saben contarte que acaban de hacer trampa pero te lo dicen con una onda tan grande, que finalmente, festejamos con copas astilladas a riesgo de tragarnos el pedazo de vidrio y mirarnos a los ojos con una lágrima de dolor recorriendo la mejilla mientras la vidriosa astillita corta la garganta por dentro, dándole al estómago de beber la sangre propia y compañera, la sangre que alegra la vida, la sal del asado bien cocido y un nuevo vaso de vidrio verde repleto hasta arriba de ardiente vino natural, recién cosechado de un árbol de tetra-brick.


Un cuadrado, te decía, que puede haber albergado cualquier otra verga, cualquier otra concha, pero ahora la concha es nuestra y las verguitas son ajenas, la frente siempre en alto y mirando con la altanería consecuente de haberse hecho latiguear ese lomo cientos de veces, a propósito, sin querer o como carajo fuera que el destino nos haya hecho subir al ring de la insana muerte, esa del camino largo, sinuoso, torturante hasta lo medular.


El precio obligado de las bolsas del barrio, de esos judíos amables que nos quieren un cachito y nos sonríen al pasar, y nosotros saludamos con el sombrero como viejos malevos, la planta del pie apoyada en la pared, la espalda también, el puchito en la mano y ese meneo de esa cola imperfectible que pasa por allá y más acá y en el infinito intento de convertirnos, al fin y nuevamente, en tiernos humanos rellenos de dulce de leche y caramelitos Media Hora que han estado, por cierto, demasiado tiempo en la vidriera, en el mostrador del kiosquero que habla de más, entonces el caramelo, el azúcar solidificada se pega al papel como nos hemos pegado, ya, nosotros a tu historia y tu historia a nosotros y nos confundimos en ese nosotros y toda la historia es, oscuramente, toda nuestra, porque ya somos esclavos de la risa con arreglos pre-molares y alguna prótesis que la obra social que tenemos nos supo mejorar.


Un cuadrado, que podría ser círculo y podría ser aquelarre de escobas voladoras, o podríamos juntarnos todos alrededor de un caldero para sacar la pócima de la buena vida, meter patas de rana, alas de murciélago, un cacho de política, un Pocho de Néstor, un trago de cristina y una espolvoreadita porción de un cristo, para que todos los cristos jovencitos que te caminan y te laburan la vereda, bolsiqueando, olfateando, jalando y siendo parte de un agradable mastín guardián de la publicidad encubierta del desastre sigan siendo grandes protagonistas de los silencios que empatan a las virtudes y no decimos más nada cuando lo inexplicable, no tiene explicación.


Y entonces al día equis resucitó de entre las malditas flamas de la humedad como una rosa de espinas en los pétalos y más espinas donde van las espinas: el pasillo alargado hacia la luz debería pretender cargar una piedra gigante en nuestro lomo o convertirnos en las tres tortugas que sostienen al universo o al menos al planeta y ni eso, es simplemente un enorme cuadrado de cemento, un enorme cuadrado que como un gigante, aplasta con su pie torpe a los retoños de la habladuría, asombra con gran asombro a un asombroso tendal de botarates impunes que recostados en los laureles de los patriotas, humedecen las mismas lengüitas que humedecen cuando cuentan la tequita, cuando no tienen esa goma espuma roñosa para mojarse los mismos ganchos que usan para toquetear a sus mujeres en noches de blanco satín, de seda de vestido de novia muerta en la tarde de su boda, de hijos no nacidos, de familiares lejanos del dolor, pero del dolor ese que te tomás una trancabola y el dolor, el dolor se va.


Será monstruoso, será sutil, será un viaje de ida en un colectivo hasta un pueblo en el que los lenguajes no se expliquen ni con señas, donde falten brazos y sobren armas, donde todo o casi todo sea de color rojo, donde el almanaque sea lo que permita que la ametralladora quede en sincera escuadra, donde los relojes se hayan roto (todos ellos) y la hora exacta sea todos los días.


Acá estamos.

Así estamos.

Una legión, una logia, una ilógica ensalada y esta es la ensaladera, la jauría porcina, el grito de los culpables y todas esas camperas que apoyabamos en la silla cuando llegabamos al baile, se miran, se invitan y apretan contra la pared como primeros amantes mientras nosotros, definimos la revolución, tomamos por asalto un banco que estaba siendo robado y la policía termina bailando con nosotros, agarrados de los brazos, una patada para la derecha, una para la izquierda, bien altas esas piernas, buena danza, así me gusta!

Sonreímos que estamos en el aire, vamos vamos, sonriendo, che!


Brindemos y brindamos porque ganamos y somos, por esta vez y desde ahora: porque esta vez se convirtió en siempre.


Siempre.

Siempre.


Hasta el comienzo.

sábado, 7 de mayo de 2011

DOS LUGARES EN EL MUNDO.


De aquel lado del mundo, el de los Ellos, tenemos a esta cosa, mirá:







De este lado, del nuestro, tenemos a esto, mirá, escuchá y dejate de hinchar, che.




Feliz cumpleaños a cada Uno De Nosotros.
Los globos sobran.

miércoles, 4 de mayo de 2011

FOTO.











Tabien,
no van a andar mostrando la foto de Osama Bin Laden,
si sabemos que esa foto,
puede llegar a herir sensibilidades.

NO TOMAR PRISIONEROS.





























En tiempos de guerra, no se toman prisioneros.
No se toman hijos, novias, amigos, parientes, partidos políticos, nada, nada, se toma de prisionero.
En tiempos de guerra se mata o se muere, pero lo de los prisioneros es demasiado tribunero como para ser posta.
Por eso, la ida y vuelta, el toma y daca, el sube y baja y el chupa y chupa de subir, bajar, participar, no participar, cambiar de Capital a Salta y de Mendoza a la comuna 13, es bien de cobarde.
Porque no se toman prisioneros, se pelea.
Se pierde, se gana, pero porque esto es la política, y no un amague, o un lanzamiento de las nuevas zapatillas con cámara de aire. O cámara de diputados.
Acá se juega la posta, y ya no se trata de quién es quién sino de qué hace cada quién y esos quienes están cada vez más esfumados y ex-fumados por una verdad inpostergable, algo que vengo diciendo hace rato y es que el embudo es cada vez más chico.

Días atrás, cuando salí con la pantomima del Partido Para La Derrota, no era tan conciente de que era algo realmente posible y realizable, puesto que, viendo cómo viene el arrugue, en poco tiempo VERDADERAMENTE el único candidato que va a quedar en la vereda de enfrente (o en esta, porque en el peronismo somos inclusivos), será Mussa.
Mussa, que fue a la fiesta NDM en Córdoba y que cuando le quisimos cobrar dijo "pero yo soy Mussa!" y cuando vió que era algo K se fue para atrás como Michael Jackson, haciendo el caminante lunar.
Bueh, no es que en algún lado Mussa tenga banca, sino que caprichosamente quería meter la anécdota acá.

Entonces si siguen tomando de prisioneros a todo el pueblo, es que el pueblo hace bochinche.
Y ese bochinche se convierte en urnas rotas.
Y no es que algún gorila u/o/y opositor fuera a leer esto y vaya a cambiar de opinión, no, aunque en el fondo, me gustaría.
Sino que están tan pero tan nervioshos, que verlos así, correr, tomar de prisioneros a las banderas de las encuestas, al menos, da un poco de pena por la clase política nacional.
O es eso, o es que nunca habían hecho política posta posta.

Y lo que más me rompe las bolas, que al no morir, al no matar, al no dar guerra, al no presentar batalla, es que se van a legitimar con porcentajes de dos dígitos de mentira, siendo que si hubieran jugado de verdad en la arena que el destino les tenía preparada, la paliza hubiera sido de Titanes en el Ring.
Una pena.

Entonces así estamos, con prisioneros que se escapan, con motines ideológicos y con una Reina Madre levantándose sobre la faz de la tierra, y a sus pies, rendido un Perón.
Sin ofender, claro.

Simplemente, estoy tomando de rehén a la historia.